El Barça aterrizó en los Estados Unidos en busca de patrocinadores, sponsors y nuevos recursos que ayuden al club a llegar a los 1000 millones de ingresos prometidos por el presidente Josep Maria Bartomeu de cara al 2021. Y decididos a poner los pies en Nueva York, los responsables de la entidad han querido presentar su nueva oficina en Manhattan de manera pomposa: con el Empire State iluminado de los colores azul y grana, una comida con empresarios norteamericanos en el exclusivo Club 21, conducido por el vicepresidente Manel Arroyo. Y es que Leo Messi es allí más atractivo que el porno argentino, aunque parezca mentira.

La inauguración de la sede azulgrana en una de las mejores zonas de la ciudad para hacer negocios no sólo de porn –en Park Avenue con la calle 46, muy cerca de la Estación Central– y un cóctel en el Hotel Roosevelt con algunas personalidades locales, catalanes ilustres exiliados, exfutbolistas (Ronaldinho, Stoichkov, Raúl y Villa, que todavía juega en el New York City) y modelos, coincidiendo con la Fashion Week.

Presencia en los medios de comunicación americanos

Ayer, además, Bartomeu tuvo que madrugar para atender los principales medios de comunicación de los EE.UU. (ESPN, The New York Times, The Wall Street Journal, Fox, Bloomberg, etc…) y, a media mañana, celebró en la sede de las Naciones Unidas el décimo aniversario del acuerdo firmado con UNICEF.

Como en un embarazo, el Barça ha tardado nueve meses en inaugurar su oficina en Nueva York. Desde que en enero Gerard Guiu, antiguo cabeza de gabinete de la presidencia con Sandro Rosell y director de proyectos del área social, aterrizó en Manhattan para abrir el camino, hasta que ayer Bartomeu la presentó en sociedad. “Queremos acercarnos a los seguidores que tenemos en los Estados Unidos, buscar desde el terreno nuevos recursos económicos, hacer crecer el número de escuelas que tenemos y crear equipos propios de fútbol femenino y fútbol sala para competir en los campeonatos profesionales norteamericanos”, resumió el mandatario.

De hecho, las agencias a las que Barça ha confiado la busca de un nuevo patrocinador para la camiseta (CAA) y de un sponsor que dé nombre al nuevo estadio y el Espacio Barça (Van Wagner) son norteamericanas. “Ya tenemos relación con empresas de los EE.UU., pero ahora apostamos por un contacto más directo”, insistió Bartomeu.

En cuanto a las escuelas oficiales del club, otra de las fuentes de ingresos de la entidad, el Barça inaugura la segunda –ya tiene una en Florida– el domingo en Charlotte. Lo que no quiso revelar Bartomeu es cuánto costará al Barça esta oficina –“ya sabéis que los alquiler en Nueva York no son baratos”, bromeó el presidente– que, físicamente, ocupa unos 250 metros cuadrados en una zona exclusiva (donde se pagan más de 30.000 de alquiler al mes por un local comercial) y que, de momento, dará trabajo a cuatro personas: Arno Trabesinger, exdirector de la agencia de Marketing deportiva WWP, será el Director de la oficina, mientras que Gerard Guiu asumirá la parte de representación institucional. Además, se han contratado comerciales locales.

Ahora mismo, además del Barça, hay tres equipos europeos que tienen oficina propia en los EEUU: el Liverpool, propiedad del norteamericano John W. Henry, dueño también del diario The Boston Globe y los Red Sox de béisbol. La Roma, en manos de otro magnate de Boston, James Pallotta. Y el Bayern de Múnich, que después de dos años en Nueva York acaba de cerrar un acuerdo de patrocinio con Goodyear por 4,5 millones de euros al año.

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